"Rosemarie", "Krajo's", "Tobruk", "Krakatoa", nombres inolvidables en los recuerdos de los que no son tan jóvenes y que tienen un poco más de medio siglo sobre sus espaldas. Eran los cuatro boliches donde se iba a bailar los fines de semana, no sin antes pasar por las confiterías "Stuggart" o "San Remo" a hacer lo que hoy nuestros hijos llaman "la previa", allí los jóvenes se juntaban a charlar, a tomar algo, a ver a la chica o el muchacho que les gustaba y saber adonde iría a bailar para tratar de conquistarla. "Krajo's" y "Tobruk" eran los más sofisticados. "Rosemarie" el más antiguo.Pero "Krakatoa" fue el más popular y el que más éxito tuvo. Fue el 17 de septiembre de 1971 en que por inciativa de tres soñadores: Lalo Ferreira, Carlos Adam y Alberto Portas nacía este boliche cuyo nombre estaba inspirado en una película famosa en esa época: "Krakatoa, al este de Java". Cuenta Cristian Moreschi en su libro "Camino de la Historia": "El primer tema que puso el disk jockey fue el de la serie Misión Imposible... La inauguración fue tan exitosa que abrieron un viernes y trabajaron cinco noches seguidas con la capacidad colmada...".
La disco se convirtió en lugar obligatorio de salida los fines de semana, igual que lo eran "Abuela Valentina" en Río Segundo, y "Keops" en Carlos Paz. Allí actuaron entre otros León Gieco, Miguel Cantilo, Raúl Porchetto, Los Iracundos, Cacho Buenaventura y el Negro Álvarez.
También se realizaron las matinées organizadas por los estudiantes para juntar fondos para los viajes de fin de curso.
"Entre las locuras que hicieron sus propietarios, merecen un párrafo aparte los regalos que se hacían a los asistentes. Se sortearon desde un Ford T, o un Fiat 600, ¡hasta una vaca! El ganador no lo podía creer cuando entraron el animal al boliche para entregárselo en sus porpias manos. La imagen quedó grabada en la memoria de muchos... Aquellos fueron los días felices", nos sigue contando Moreschi.
Pasaron veintiocho años, y el 29 de enero de 2000, la erupción de este volcán en pleno centro de Altagracia terminó, aquellas noches inolvidables de Krakatoa se apagaron para siempre. Dicen que el último tema que se escuchó fue la música de Misión Imposible.
Fuente: "Camino de la Historia", de Cristian Moreschi


4 comentarios:
Alejandro.
un gustaso recordar esos locos años, en la entrada de Krakatoa estaba como portero estaba el "Cocolo Romero", claro yo te hablo alla por el año 79,80 en esos veranos que cada año deambulaba entre enero y febrero, despues vino Krajos y con ello otras largas noches, esperando que las estrellas se escaparan para volver a casa, si bien las noches de bohemia las vivia en cada verano, pues eso es lo que fui de alta gracia un huesped del verano, un pedazo de mi se quedo alla, aunque hoy mi madre y parte de mi familia vive alla, siento que falto yo, donde estaran aquellas flacas,que el tiempo se llevo,nombro a ellas por que siempre me sacan una sonrisa,Gabriela,Sandra,Monica,se que estan aun alla, tanbien seria injusto no nombrar a los flacos como Nestor,Dulio,Andres,Marcelo "Chiru2 (q.e.p.d), pero es como dice una cancion de Sabina " son los dedos miserables que la cuerda a mi reloj", y contra eso no podemos hacer nada, solo brindar por esos buenos momentos, gracias por esos recuerdos Alejandro...
Marcelo
Isla de Pascua.
Polinesia .
Chile.
Mas Recuerdos de las noches de Krakatoa y Krajos ….
La juventud es una enfermedad que se cura con los años decía mi padre, y cuanto de cierto hay en esas palabras, pero como éramos en esos años de largas noches de bohemia, si bien como yo escribí anteriormente yo era un vitalicio de cada verano de Alta Gracia, en ocasiones en vacaciones de invierno también, hay algo que quiero agregar a esta nota. Para quienes estamos lejos de casa, estas notas te devuelven un par de minutos a esos años al menos a mi me llevan a fines de los 70 hasta fines de 89, cuando hacíamos “facha” en Stugartt o bien en San Remo, o a veces en la casa de juegos “Majos”, cuando la adolescencia te cobraba los 14 años, el mundo se dividía en ser un “cheto” o ser un “guaso” los temas disco hacían que el rock and roll se arrinconara, seria difícil volver a escuchar “ all my love “ de Led Zeppelín, o “ baby i love your way “ de Peter Frampton, clásicas lentos que esperábamos, en su relevo llegaban “ Hot stuff “ de Donna Summer o “Ymca” de los polémicos Village People, para bailar y para esperar las lentas “ Cherish” de Kool & The gang , o “ Tiny dancer” de Elton Jhon. Después de que estallara la vergüenza de la guerra de Malvinas , los 17 ya me habían alcanzado ,el rock nuestro estaba en todos los rincones, con “ un poco de satisfacción “ con Miguel Mateos, o “ “ mil horas “ de los abuelos de la nada, o “ no bombardeen buenos aires “ de Charly García, y para las lentas estaba “ Menta y Limón “ de Roque Narvaja o “ a todo pulmón” de Alejandro Lerner , para ese tiempo había dejado Krakatoa para ir a Krajos, ahí cerca del Tajamar, con mis amigos habíamos trasladado “el coto de caza” donde conocí a Mónica, Gabriela, Claudia, cada una de ellas dejo un hilo invisible que arrastran mis recuerdos, que cada tanto sin querer lo piso, no me enredo en el , pero si me hace reír en silencio, de la misma forma que reíamos cuando desayunábamos en Scharus luego de una noche larga . Estos recuerdos son duendes que deben estar jugando en cada uno de ellos, por que dudo que al igual que yo olviden la buena onda de esos años… Que así sea….
Fernanda dijo...
en krakatoa conoci por primera vez la musica de Lulú que luego lo vi definitivamente en krajo's fuimos muy amigos toda la vida y finalmente terminó siendo mi marido, y aún cuando está en el cielo estoy segura que todos seguirán recordando su música... la mejor...
Tambien frente a Krakatoa pero al final de la calle estaba Mao Mao... La recuerdo ya que trabaje de portero algunos fines de semana...
Publicar un comentario en la entrada